Si amamanto ¿tengo que tomar suplementos nutricionales?

Si amamanto ¿tengo que tomar suplementos nutricionales?

Un tema muy frecuente de consulta es la necesidad de que las madres lactantes tomen suplementos vitamínicos y minerales, específicos y muy completos. En el mercado hay un amplio surtido de productos destinados a las madres lactantes. No hace mucho contemplaba con la boca abierta como una pediatra recomendaba a las madres lactantes, en Youtube, la compra de tres botes diferentes de complejos vitamínicos y cómo especificaba para qué era importante, supuestamente, cada nutriente de los contenidos.

La creencia de que amamantar necesita de que la madre mantenga una dieta muy concreta, balanceada y estricta hace que la mayoría de mujeres caigamos −sí, yo también caí en mi primera lactancia−, en comprar estos suplementos pensando que así van a “enriquecer” nuestra leche. La proliferación de productos procesados y con todo tipo de sustancias añadidas nos ha confundido hasta límites insospechados.

La leche materna se forma a partir de las reservas de la madre, que llegan a la glándula a través del riego sanguíneo y, por otro lado, la misma glándula es capaz de sintetizar/fabricar otros componentes.  La glándula es la que crea la receta de la leche y la dieta de la madre tiene muy poco impacto en la composición final.

Dicho esto, es necesario recordar que existen ciertos elementos que si no están presentes en la dieta de la madre no aparecerán en la leche. Recalcar que son casos de deficiencias severas y que las primeras que van a tener un impacto negativo a causa de la ausencia de estos nutrientes es la madre.

Vamos a ver de qué elementos se trata:

 

Vitamina B12

Esta vitamina procede de los alimentos de origen animal. En el caso de que la madre tenga una dieta vegana o vegetariana y no tome los suplementos adecuados puede no tener dicha vitamina en su leche o en cantidades insuficientes. Esta vitamina es esencial para ayudar a la formación de glóbulos rojos en la sangre y al mantenimiento del sistema nervioso central. Por tanto, puede ser un riesgo para la salud de su bebé. También las mujeres que se han sometido a un bypass gástrico deben tomar esta vitamina, en primer lugar por su salud y, en segundo lugar, para garantizar el correcto aporte a sus hijos. Destacar que una dieta vegana o vegetariana suplementada con vitamina B12 es perfectamente compatible con la lactancia materna.

 

Yodo:

En España existe un déficit general de este mineral. La sal que consumimos no está yodada (a menos que se compre de manera específica) por lo que se recomienda que las madres lactantes tomen este suplemento diario de 200 microgramos de yodo.

 

Vitamina D:

Es cierto que si los niveles de esta vitamina son bajos en la sangre de la madre lo serán en su leche. De ahí la importancia de ver los valores de la madre y si es necesario ella se debe suplementar de manera adecuada.

 

Hierro:

Muchas madres pueden tener anemia después del parto. La anemia puede causar una baja producción de leche que puede entorpecer la lactancia. Si la madre tiene anemia, deberá tomar la suplementación adecuada para recuperarse. Pero si no tiene anemia y lacta, sus niveles de hierro estarán perfectos, pues la lactancia favorece el retraso de la mensturación y por tanto se ahorra hierro.

 

En resumen, salvo casos excepcionales, la composición de la leche es óptima para la correcta alimentación de nuestros bebés y los suplementos nutricionales no son necesarios para mejorar su calidad. Si consideramos que podemos estar carentes de alguna vitamina, lo ideal será solicitar al médico una prueba que nos permita conocer nuestro estado real y suplementarnos o no con el criterio médico en mano.

 

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