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Contra todo pronóstico, llevamos 16 meses de lactancia

Contra todo pronóstico, llevamos 16 meses de lactancia

A raíz de la entrada sobre las causas de la baja producción de leche, Irene nos ha enviado el relato de sus lactancias. A través de estas líneas, conocemos a una mujer que toma las riendas de su vida y de su lactancia, que se informa, que busca sus recursos y que lucha por lo que quiere. Gracias Irene por compartir vuestra historia con nosotras.

Cuando estaba embarazada de mi primer hijo, que ya tiene 10 años, yo era joven, pero tenía muy claro que quería tener un parto lo más natural posible y que le daría el pecho hasta que ambos decidiéramos. A la hora de la verdad, tuve un parto inducido por estar a punto de llegar a la semana 42 de embarazo, poco respetado, instrumentalizado y en el que no tuvieron a bien hacer piel con piel.
La primera vez que pude ofrecerle el pecho a mi pequeño tenía dos horas de vida, estaba muy nervioso y nos rodeaban dos enfermeras, una matrona y varios familiares. Recibí instrucciones de poner al pecho a mi hijo cada tres horas durante diez minutos en cada pecho, sin excepción, y me “enseñaron” a colocarle. Aquella primera vez la matrona me dijo: “Tienes el pezón plano y una areola muy grande, entre otras cosas… a esto se le llama mamas tuberosas. Te será muy difícil darle el pecho a tu bebé”. Fue una primera toma muy traumática, una enfermera le abría la boca a mi pequeño, otra me pinzaba el pezón y se lo metía en la boca a la fuerza, mi pequeño no dejaba de llorar y después de lo que me pareció una eternidad, la matrona (sin mediar palabra) le dio un biberón.
Las siguientes tomas no fueron muy distintas. Cada tres horas exactas entraban dos enfermeras en la habitación y repetían el proceso. Cuando nos dieron el alta yo ya tenía grietas en ambos pezones, sangraban y cada comienzo de las tomas era una tortura. Busqué apoyo en mi centro de salud, pero no recibí mayor respuesta que recomendaciones de cremas y la frase “con mamas tuberosas no lograrás una lactancia exclusiva”. Mes y medio después de aquella primera toma de contacto, el dolor y los biberones acabaron con nuestra lactancia. Dos años después de aquello me diagnosticaron síndrome de ovarios poliquísticos.
Ocho años después de aquella experiencia volví a descubrir que estaba embarazada, y empecé a empaparme de toda la información posible para evitar otra experiencia similar. Mi marido y yo escribimos juntos nuestro plan de parto, que queríamos fuera lo más natural posible y que nos dejaran la intimidad necesaria para poder establecer la lactancia sin “ayudas” externas, pero cuando llegó el momento de nuevo no pudo ser exactamente como esperábamos. Fue un parto inducido por diabetes gestacional mal controlada, aunque respetado, con libertad de movimiento y con opción de comer y beber si así lo quería, no intervinieron más que para observar los niveles de glucosa y las constantes de mi bebé. Nada más nacer hicimos piel con piel, y esperamos el agarre espontáneo de mi bebé. Mientras él mamaba por primera vez le hicieron una prueba de glucosa. Estaba bajito, así que nos enseñaron a darle un poquito de suplemento tras el pecho con el método dedo-jeringa, a que no existen los horarios, la lactancia es a demanda y que no hay que estar pendiente del reloj.
La enfermera me preguntó cómo había sido mi primera lactancia y me pidió permiso para ver mi pecho y el agarre del bebé. Me dijo que eso de las mamas tuberosas se llama hipoplasia mamaria, y que junto con el SOP, mi sobrepeso y la diabetes gestacional podrían hacer más difícil la lactancia, porque en muchos casos se daba la circunstancia de tener hipogalactia, me recomendó pegarme al pecho al bebé todo el tiempo posible, tanto para ayudar a mi producción, como para mantener los niveles de glucosa de mi bebé en límites correctos. Me recomendó hacer un control de peso más exhaustivo del pequeño y que acudiera al grupo de apoyo a la lactancia del hospital, donde he de decir que se volcaron mucho conmigo, nos trataron de maravilla y siempre que nos veían terminaban haciéndolo de forma individual, para vigilar nuestro caso.
Allí vieron que no cogía todo el peso que debía, y le diagnosticaron frenillo submucoso tipo 3, nos ayudaron a encontrar posturas para lograr un agarre correcto, y nos olvidamos de las grietas del principio, aprendimos a tratarlas y superamos una obstrucción. Me enseñaron a no confiar en el sacaleches como medidor de producción, a utilizarlo de forma correcta, y a confiar en mi, en mi hijo y en nuestra capacidad. Durante el primer mes, una vez al día le dábamos suplemento con el método dedo-jeringa, poco a poco pudimos dejar esa toma y lograr una lactancia materna exclusiva. Superamos problemas, y contra todo pronóstico llevamos 16 meses de lactancia ¡y sumando! porque ni mi pequeño ni yo tenemos intención de dejarlo por el momento.
A veces, la lactancia no es sencilla y parece que las adversidades van a hacer imposible algo que se ve tan bello y tan natural, pero muchas de esas veces solo necesitas un poco de apoyo, a alguien que te diga “si quieres hacerlo, yo estoy a tu lado”.
Gracias de corazón a todas las personas que nos apoyaron y asesoraron, a las enfermeras, matronas, asesoras de lactancia, a mi hermana por las largas conversaciones telefónicas, a mis pequeños, por darme la oportunidad de recorrer este intenso camino que es el de la maternidad, y a mi marido, por confiar en mí y ayudarme a hacerlo posible.

10 comentarios en «Contra todo pronóstico, llevamos 16 meses de lactancia»

  1. Muchas gracias por publicar nuestra historia!
    Espero que sirva a otras mamás para convencerse de que, aunque parezca que es imposible, con un buen apoyo, será posible.

    1. Buen día preciosa. Estoy en la recta final del embarazo y estudiando mucho acerca de la lactancia no me había parado a pensar en mis pechos. Yo también los tengo tuberosos, y además tengo un ovario poliquístico. No sé cómo ni dónde informarme de cómo conseguir lactancia materna exclusiva, pero lo que sí sé es que me dejaré la vida y la teta en ello si es necesario. GRacias por publicar tu historia. Campeona.

      1. Hola Imelda, felicidades por tu embarazo. Siempre que tengas dudas puedes usar la app de LactApp. Puedes descargarla sin ningún coste en Apple Store o Google Play y realizar las consultas que tengas. Un saludo,

  2. Me alegra mucho tu historia, también tengo mamas tuberosas y mi temor era la lactancia en el futuro cuando tenga hijos, las únicas páginas que encontraba eran de cirugías estéticas, hasta que me tope con tu historia. Muchas gracias por contarla.

  3. Tengo mamas tuberosas y mi bebe tiene 2 meses de vida, le doy lactancia mixta pero ahora solo quiere pasar prendido a mi pecho por lo que me los ha dañado completamente y el dolor insoportable aun así le doy ya que no coge mucho el biberon pero no empapa mucho los pañales por lo que el dr de el me dijo que le de solo fórmula ya que no estaba orinando lo que debía y quizás eso haría a futuro que mi bebe sufra de los riñones, ayuda!!

    1. Hola Domenica:
      Un placer saludarte. Si el pecho es tuberoso, puedes tener dificultades para mantener una lactancia exclusiva, pero puedes hacer mixta. Si el bebé no gana peso la solución es aumentar el bibe de manera adecuada, pero la leche que la das (por poca que te parezca que sea) es el mejor alimento que le puedes ofrecer.

  4. Gracias por compartir tu experiencia. Personalmente hace que me sienta un poco mejor. Mi caso es similar. Sobrepeso, SOP y mamas tuberosas, mi hicieron una eco del pecho y tengo muy poco tejido mamario. Ni te voy a explicar la poca ayuda y mal asesoramiento q tuve en la lactancia de mi primer hijo. Aún hoy rabio y lloro pensándolo y recordando la pérdida de peso de más del 15% de mi bebe y aún así las malas palabras de pediatras y matronas, la presión familiar y la falta de apoyo en general. El tema es que vuelvo a estar embarazada y ya estoy de dientes pensando en todo aquello y me niego a que me vuelva a pasar. Podrías ayudarme en cuánto a dónde encontrar información útil al respecto o alguna guía, xq por ejemplo dices “Si el bebé no gana peso la solución es aumentar el bibe de manera adecuada” ¿cuál sería? Yo al final hice oídos sordos ante los “profesionales” y funcioné por instinto, cautela y viendo la evolución de peso/hambre de mi peque. Ahora estoy temiendo las reaciones cuando diga que daré lactancia mixta, xq la poca leche que tenga se la quiero dar pero no quiero ver a mi hijo sufrir y quedarse en los huesos por cabezonería de nadie. Te agradezco tu tiempo y tu respuesta. GRACIAS!!

  5. Hola a todas. Yo también tengo obesidad y mamás tuberosas, y tuve a mi primera hija sin saber ni que tenía eso. Pensaba que mis pechos estaban solo caídos debido a mis constantes cambios de peso que había tenido. Pero no, cuando a mi hija tuvieron que ingresarla con solo una semana de vida por deshidratación, con perdida de casi el 20% de su peso descubrí todo este infierno, y ni os imagináis la culpabilidad de no haber sabido evitarlo a tiempo. Ahora veo que tenía mucha presión de amigas madres con que la lactancia materna exclusiva era lo mejor, compartiendo mil artículos de niños obesos y demás enfermedades por tomar leche artificial… sin esta presión posiblemente alguna ayudita le hubiera dado esa primera semana, en vez de solo ponerla al pecho una y otra vez. Ojo, no discuto que lo mejor por supuesto es la lactancia materna, pero si se le nota que no se llena, ahora no veo que sea tan malo el que pruebe un poco de artificial, mientras la madre consigue adaptarse a la situación.
    Ahora, 3 años después vuelvo a estar embarazada, y solo me planteo una lactancia mixta. Aunque tengo un miedo enorme a que ni así funcione, por lo mal que me he sentido por todos los “males” que se supone que trae al futuro de mi bebé el no tomar leche materna…
    Me alegra leer la historia de la chica que lo consiguió, aunque nose, ya no me veo con tanto empoderamiento de pensar que podré la verdad. Sé que quiero intentarlo y solo espero al menos no pasarlo tan mal ni obsesionarme tanto…. A ver qué tal va… Saludos

  6. Tuve a mi hijo con 41 años. Tengo obesidad, tuve SOP y tengo mamas tuberosas. Afortunadamente me había informado bien, no me dejé inducir en la semana 41+6 y el día que cumplía la semana 42 mi bebé nació de forma natural. Acudí a un hospital respetuoso al que entregué un plan de parto que fue respetado punto por punto. No tuve ningún problema ni con la producción de leche ni con la lactancia, que mantuvimos de forma exitosa durante cuatro años y medio. Probablemente si no hubiera tenido formación en lactancia y si no se hubiera respetado mi plan de parto, habría tenido problemas seguro. Es importantísimo informarse bien y tener buenas asesoras de lactancia. Porque SE PUEDE tener una lactancia exitosa y sin problemas a pesar de tener mamas tuberosas, SOP y obesidad. También tuve la suerte de que mi hijo se enganchaba fenomenal, seguro que con un frenillo habría sido mucho más complicado. Un saludo a todas y mucho ánimo!!

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