Cómo me preparo para NO amamantar

Cómo me preparo para NO amamantar

La decisión de no amamantar suele tomarse antes de dar a luz y cada mujer tiene sus propias razones sobre las que los demás no tenemos derecho a opinar. En el caso de decidir que no queremos amamantar, también es mejor conocer lo que puede suceder durante las primeras horas y días después del parto en relación a nuestro pecho. Como en toda nuestra vida sexual y reproductiva, tenemos derecho a tomar nuestras decisiones con la máxima información en nuestra mano.

 

¿Puedo evitar la subida de la leche tras el parto?

Nuestro cuerpo está preparado para poner en marcha el mecanismo de lactancia justo después del parto. El mecanismo es automático y puede ser difícil de frenar.

Una opción a valorar es tomar una medicación que impide que la prolactina aumente después de la separación de la placenta del útero. Es importante tener en cuenta que, como cualquier medicación, puede tener efectos secundarios no deseados y, por lo tanto, un facultativo la deberá prescribir.

Esta medicación administrada en el posparto inmediato puede ayudar a que no se produzca la subida de leche. A pesar de ello, el contacto con el bebé puede ser un estímulo muy potente y la subida de leche puede aparecer en los días posteriores al parto.

 

¿Qué pasa si hago piel con piel?

Cada madre elige qué quiere hacer con la alimentación de su bebé, pero nuestros bebés nacen diseñados para buscar el pecho y mamar.

Esto hace que en cualquier contacto piel con piel, el bebé, de manera automática, busque el pecho. Es algo que harán y que sabiendo que va a ser así, debes valorar qué quieres hacer.

 

¿Debo tomar la pastilla para cortar la leche?

Para disminuir la producción de leche, existen diversos métodos. Como hemos comentado, las pastillas tienen mayor posibilidad de funcionar si se toman justo después del nacimiento. En el caso de que no lo hayas hecho en ese momento, tiene poco sentido tomarlas, ya que deberás seguir las medidas fisiológicas para reducir la producción de leche.

La lactancia materna funciona mediante la oferta y la demanda. A más leche sacas, más leche tienes. Si se queda leche dentro del pecho, nuestro cuerpo se regula solo gracias a una enzima el FIL (Factor Inhibidor de la Lactancia), que se encarga de gestionar la producción. Cuanta más cantidad de esta hormona sale con la leche cuando el bebé mama o cuando extraemos leche con el sacaleches, más leche se produce. Y, al contrario, cuánto más FIL se queda dentro, menos leche va a producir la glándula.

Pues como te decía, se trata de que cada vez saques menos leche del pecho, de forma progresiva. Cuando te moleste el pecho, saca un poco de leche pero deja un poco dentro. Tienes que ir sacando la cantidad mínima que te sirva para no tener dolor pero que a la vez permita a la glándula entender que debe reducir la producción. Es un proceso bastante intuitivo y cada madre encuentra por sí misma cuánta leche necesita sacarse para encontrarse bien mientras sigue disminuyendo la producción. Habrá un momento en que será evidente que el pecho ya no necesita este vaciado continuo y será el momento de parar. En unos días, es probable que ya no nos moleste el pecho y ya no necesitemos sacarnos leche.

El resto de opciones para disminuir o eliminar la leche materna no tienen tanta efectividad, pueden ser peligrosas o incluso traumáticas. Solo en determinados casos, las pastillas de cabergolina pueden tener algo de efectividad.

 

¿Tengo que usar un sacaleches?

Para conseguir un destete sin complicaciones, será necesario ir extrayendo leche del pecho. Para ello, puedes usar un sacaleches o utilizar la técnica de extracción manual.

Existe un miedo a usar el sacaleches, ya que se dice que al usarlo se estimula la producción de leche.

Es cierto que el sacaleches puede ayudar a estimular la producción de leche, pero solo cuando se siguen unas pautas determinadas.

Cuando se usa el sacaleches para disminuir la producción lo que hacemos es usarlo de manera moderada. El sacaleches permite extraer un poco de leche del pecho, dejando aún leche dentro, para que, de esta manera, la glándula entienda que debe reducir la producción de leche.

La cantidad que hay que sacar es algo que sabe cada madre, ya que se basa en la observación del pecho antes y después de la extracción. En este caso, se saca un poco de leche, dejando aún el pecho “lleno” para que vaya disminuyendo la producción.

Si no quieres usar el sacaleches, la extracción manual también es una buena opción. Una vez aprendida la técnica, debes hacer lo mismo que harías con el sacaleches, eliminar un poco de la leche del pecho, dejando aún leche dentro y, de esta manera, la producción día a día irá disminuyendo.

El proceso puede durar entre 7 y 10 días.

 

¿Puedo dar solamente el calostro a mi bebé y luego dejar la lactancia?

¡Claro! Puedes hacer lo que quieras. Muchas madres optan por ofrecer el calostro y luego dejar la lactancia. Es sin duda un gran regalo que haces a tu bebé.

Si lo haces, es importante estar atenta a la subida de leche en los días posteriores al parto, ya que puedes notar molestias en el pecho, se trata de una ingurgitación y puede ser muy molesta.

 

“Me siento mala madre… ¿cómo afrontar el proceso?

La maternidad viene con muchos extras añadidos, que a menudo no nos cuentan, uno de ellos es la culpa, una mochila que nos acompaña, y tenemos que aprender a gestionarla pero sobre todo tenemos que aprender a dar valor a nuestras decisiones. Verás que otro extra es algo que la gente se cree que tiene frente a una madre con un bebé, la gente de tu alrededor, incluso un vecino, una señora en el metro o una persona desconocida en la panadería, se creen que tienen derecho a opinar sobre tu maternidad, tu lactancia o tu no-lactancia. Y eso es así, pueden opinar pero no significa que tengas que escuchar. Verás que todo el mundo, hagas o no hagas, opinarán. Pero lo único válido es lo que tú decidas, lo que tú consideres y lo que tú quieras. Y como hemos dicho en algunas líneas anteriores: con la lactancia puedes hacer lo que quieras, dar calostro y punto, dar teta hasta que tu quieras, dar teta hasta que tu bebé decida destetarse, no dar teta, … ¡lo que tú decidas estará bien!

 

En definitiva, el destete forma parte de la lactancia, se inicie cuando se inicie. Y lo ideal es contar con toda la información necesaria para decidir cómo preferimos que sea este proceso, porque no olvidemos que coincide con la bienvenida de una nueva e importantísima persona a nuestras vidas.

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