“Mi experiencia con la lactancia y el sueño: todo llega”

“Mi experiencia con la lactancia y el sueño: todo llega”

Quiero contaros mi experiencia relativa al sueño de mi bebé y nuestra lactancia.
Cuando tuve a Ona, mi hija, una de las poquísimas cosas que tuve claras fue que iba a tardar mucho en volver a dormir toda la noche del tirón, y así fue: tomas cada dos o tres horas, microdespertares en los que mi bebé no sabía dormirse sola y me buscaba el pecho, noches en las que quería dormir sin soltarse…
Por lo general no dió demasiada “guerra” por las noches, pero 3-4 veces se despertaba siempre.
Algo empezó a cambiar hace unas tres semanas. Ona, a unas semanas de cumplir los 16 meses, ha empezado a dormir más horas seguidas del tirón. Quitando los últimos días en los que ha estado molesta por la salida de los dientes y un pequeño catarro, el resto de días me habrá pedido pecho una o dos veces en toda la noche. En consecuencia, mi pecho se ha regulado y ya no me levanto por las mañanas a punto de explotar, sino que mi pecho está blando y normal.
Eso no quiere decir que no tenga leche; he probado a sacarme por las mañanas y me sale la misma cantidad de siempre (me saco leche por las mañanas para dejarle una cantidad antes de irme a trabajar). Simplemente mi cuerpo se ha regulado a la demanda de Ona y estamos perfectamente sincronizadas.
No hemos cambiado ninguna rutina para llegar a este punto. Seguimos haciendo lo mismo de siempre, acostándonos más o menos a las mismas horas. Sigue teniendo días en los que se despierta más a menudo, pidiéndome para mamar más veces, pero eso días se han reducido y son más puntuales.
Con este texto, el mensaje que quiero transmitir es que todo llega. El sueño de los bebés es madurativo: algunos bebés consiguen dormir del tirón antes y otros cumplen dos años y siguen despertándose varias veces. Cada bebé y niño es un mundo. Sirven de poco los biberones de cereales antes de dormir para que el bebé esté bien lleno o quitarle el pecho con el objetivo de que el bebé no se despierte. Ona me ha enseñado que la naturalidad y la tranquilidad hacen todo el camino. Paciencia, amor, cariño y dejar que las cosas fluyan son claves para procesos como el del sueño. Sean como sean nuestros bebés (alta demanda, dormilones, nerviosos, de sueño ligero, etc.), respiremos hondo y dejémonos llevar con la tranquilidad de que no hay nadie que pueda entenderse mejor con nuestros hijos que nosotras mismas, sus madres y padres.
Por hacer el esfuerzo y comprender este proceso, no me he puesto nerviosa y ahora disfrutamos de una nueva etapa en nuestra lactancia. Seguimos con el pecho a demanda, pero ahora descansamos algunas noches más y disfrutamos de algunas horas más de sueño. Sin embargo, las noches en las que me necesita, ahí estoy. Ona así lo decide, y yo feliz de poder darle lo que necesita en cada momento.
Macarena
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Un comentario sobre ““Mi experiencia con la lactancia y el sueño: todo llega”

  1. Hola!
    Mikel tiene 27 meses y sigue despertándose 3 ó 4 veces por las noches. Duerme en su habitación porque así lo quiso y yo deambulo por las noches… No me pesa aunque hay días duros y en esos me recuerdo a mí misma que queda menos de lo que llevo caminado. Paciencia, yo creo que dejará de despertarse cuando su cuerpo esté preparado.

    Un saludo

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