Lactancia en tándem, la experiencia de Belén.

Lactancia en tándem, la experiencia de Belén.

Hoy compartimos el relato de una mami que, a través de su historia, nos cuenta cómo podemos cambiar de parecer, romper nuestros prejuicios, cuando las experiencias las vivimos en nuestras propias carnes, y como siempre, nos recuerda la importancia del apoyo del entorno.

 

Soy Belén, tengo dos hermosas peques (abril 2016 y marzo 2018), pasé de pensar que darle el pecho hasta el año era suficiente a practicar la lactancia en tándem.

 

Antes de tener a Ona veía a las mamás con los peques que ya caminaban y pedían teti y me parecía que era demasiado. Luego llegó mi peque y en el momento que la tuvimos decidimos que no esperaríamos mucho para tener otro bebé así la diferencia no sería grande. En la revisión de la cuarentena mi comadrona me pregunto qué método íbamos utilizar para cuidarnos a no ser que tuviéramos prisa por tener otro bebé. Yo le comenté que sería pronto pero no en ese momento. Ella me recomendó dejar pasar un año entre en parto y un nuevo embarazo, y que cuando decidiera buscar, si amamantaba, ¡podría seguir haciéndolo!

 

En ese momento mi cabeza empezó a darle vueltas a la idea. Sí, estaba recién parida, pero yo sabía cuáles eran nuestros planes así que ese comentario quedó dando vueltas.

 

La lactancia fue viento en popa desde el principio. Siempre fue a demanda. No tuvimos problemas de agarre, ni de deshidratación, ni de pérdida de peso, ni nada. Es más, aún habiendo empezado con la alimentación complementaria ella seguía pidiendo mucha teti.

Llegó su primer año y yo ya hacía un par de meses que había dejado las pastillas para poder quedarme embarazada. Ella seguía pidiendo mucho así que decidí que seguiríamos con la lactancia aún buscando bebe y porque yo la veía pequeña aun. En ese momento empecé a buscar artículos e información que me ayudaran un poco a entender como iba esto de dar el pecho embarazada y luego a dos bebés como para irme preparando psicológicamente, se podría decir.

 

Al quedarme embarazada costaba un poco darle el pecho porque al tener los pezones sensibles la verdad es que el principio de la toma era dolorosa.

 

A finales del primer trimestre de embarazo empecé a ver como la peque se frustraba un poco cuando mamaba porque me decía que no (que no le salía) y cambiaba de teti y así podía estar un rato de una a otra intentando sacar algo. Una de las cosas que dicen es que la producción baja y que a veces ellos mismos se destetan. No fue nuestro caso, ella seguía pidiendo solo que menos y me pedía más leche. Durante el embarazo le íbamos diciendo que iba a tener una hermana y que compartirían la teti, para ir preparándola de alguna forma.

 

Llegó Ares y llegó el momento de la verdad…¿Cómo lo haríamos? La mayor pedía cada vez que la pequeña estaba al pecho y los primeros días era un poco agobiante estar con las dos a la vez. A medida que pasaron los días el agobio fue siendo menor y ya vas cogiéndole el tranquillo.

 

Una cosa que pasa y no suelen decir mucho es que durante el embarazo puede aparecer una sensación de rechazo al hijo mayor. Es un poco contradictorio porque no soportas que esté mamando, quieres que suelte el pecho de inmediato pero por otro lado sientes culpa por ese sentimiento. Sucede en el embarazo y continúa un poco después del nacimiento del nuevo bebé.

 

Pero, como todo, ¡ésto también pasa! habrá momentos que el sentimiento sea un poco más fuerte y otros que estés más tranquila, pero pasa. No hay que sentirse mala madre porque es un sentimiento que tienen muchas madres. Conocí un grupo de Facebook que recomendaban que se llama Lactancia en Tándem y va muy bien para ver experiencias de otras mamás, poder compartir tu experiencia o poder consultar alguna duda o situación que te inquiete.

 

Aún estamos en periodo de adaptación, se podría decir, pero no me arrepiento ni un momento de haber decidido seguir con la lactancia.

 

Sé que es bueno para mis peques, porque sabemos que la teti no sólo es alimento, y me pareció una buena forma de conciliar un poco la llegada de la nueva integrante a la casa.

 

Por suerte, cuento con el apoyo de mi pareja y de los que me rodean, porque como me dijo una amiga “la lactancia está destinada al fracaso”. Muchas veces los comentarios u opiniones de nuestro círculo o de profesionales de la salud que nos atienden a nosotros o a nuestros peques no ayudan para nada y sólo hacen que boicotear lo que a veces cuesta mucho.

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Un comentario sobre “Lactancia en tándem, la experiencia de Belén.

  1. Me ha encantador tu escrito, parece que hayas descrito mi experiencia. Tengo un niño de junio del 2015 y otro de mayo de 2018. Empecé la lactancia del primero pensando que 4 meses de lactancia eran suficientes y en la actualidad casi 3 años después, estoy haciendo tandem.

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