“Descubriendo la lactancia…” | Cuéntanos tu experiencia

“Descubriendo la lactancia…” | Cuéntanos tu experiencia

Hoy os traemos la historia de una madre valiente, relatada por ella misma, que nos cuenta que luchando y con un buen apoyo en tu entorno se pueden superar las adversidades y conseguir lo que quieres. ¡Muchas gracias por compartir tu historia!

 

Mi hijo nació el 21 de agosto de 2010 con un peso de 3’050kg. El parto fue traumático, con ventosa y con dos vueltas de cordón.

Salimos del hospital con un peso de 2’890kg, con grietas en los pezones y un dolor que nadie valoró, tampoco nadie valoró el agarre, ni la succión… Sólo me aconsejaron pezoneras.

A los 7 días había perdido 30g (2’860kg). Seguía con dolor en los pechos, pero yo quería seguir amamantando, así que inicié la lactancia con pezoneras e iniciamos también lactancia artificial, el bebé estaba muy adormilado.

A los 13 días volvimos a pesarlo y seguía perdiendo peso, esta vez 10g (2’850kg). Nos derivaron al hospital, donde aumentaron la cantidad de leche de fórmula a 60ml cada 3 horas. Nadie valoró la succión, el agarre, la posición, el frenillo del bebé ni la toma.

A los 14 días fuimos a control de peso en el hospital y había ganado 50g, así que nos dieron el alta por su parte y nos mandaron a hacer ya el control por el pediatra (todavía nadie había valorado las tomas del pecho). Yo seguía sin entender… si mi leche era mejor que la leche de fórmula, ¿por qué nadie le daba importancia a lo que me pasaba? ¿por qué el niño no subía de peso tras estar todo el día literalmente al pecho? Anímicamente estaba destrozada.

En los grupos de lactancia del Cassir la única rara que tenía problemas con la lactancia era yo, me hacían sentir peor, la solución que me daban era tener al niño todo el día en el pecho, pero ya lo tenía, ¿algo fallaba en mí? pensaba… “No sirvo ni  para dar el pecho a mi hijo cuando todas las madres en este grupo se lo dan sin problemas”.

A los 20 días recuperó el peso del nacimiento, pero eso no me hizo del todo feliz, mi niño ya estaba engordando pero nadie valoraba el porqué yo no podía darle solamente leche materna. Me sentía fatal.

Entonces una compañera del trabajo me comentó que hay grupos de apoyo a lactancia, con asesoras de lactancia que son o han sido madres lactantes y me dió un número de teléfono de urgencias.

A través de una llamada a ese número conocí a la persona que cambió mi vida en ese momento, Alba Padró (nunca podré agradecerle esas respuestas y explicaciones al otro lado del teléfono), y posteriormente, después del verano, pude acudir al grupo de Alba Lactancia Materna en Sant Andreu. Y gracias a todas las asesoras de lactancia pude tener el apoyo, la comprensión, la información y la ayuda que necesitaba.

Empezamos por ir al osteópata para poder valorar al niño tras un parto traumático, le diagnosticó a mi hijo una contractura en el estómago por un parto con ventosa que aceleró el proceso de parto. Tras la primera visita pude ver a mi hijo estirado por primera vez, ya que siempre se ponía en posición fetal.

En el grupo por fin valoraron el agarre, la posición, el frenillo y me acompañaron en la lactancia mixta que en aquel momento necesitaba mi hijo, pero que podíamos convertirla en diferida o reducir tomas de lactancia artificial. En ese preciso momento empecé a resolver dudas y a sentirme mejor.

Había madres en el grupo que se encontraban en la misma situación que yo, ya no me sentía una mamá diferente.

Empecé a relactar, a cambiar la posición, ya que mi hijo tenía una frenillo submucoso.

Me acompañaron miércoles tras miércoles en toda mi etapa de la lactancia y cuando mi niño había recuperado el peso del nacer y algunos gramos más,  empezamos a reducir lactancia artificial, hasta conseguir en diciembre lactancia materna exclusiva. (Por fin había conseguido por lo que tanto había luchado y que sin todas las personas que forman  Alba Lactancia no lo hubiera conseguido).

Al mes de conseguir LME me tenía que reincorporar a trabajar, gracias a la información que me proporcionaron las asesoras de lactancia no tuve que introducir en ningún momento otra vez lactancia artificial (que era algo que yo no quería).

A los 9 meses pude quitar las pezoneras también con la ayuda del grupo de apoyo de Alba Lactancia  y seguir con la lactancia hasta los 26 meses con un destete natural.

Con mi segundo bebé, me ayudó mucho saber dónde acudir, ya que los inicios de mi segunda lactancia también fueron algo difíciles.

Por eso tras un parto traumático, un bello durmiente, un niño de bajo peso, una lactancia mixta convertida en lactancia materna exclusiva, un relactador, unas pezoneras… Sólo me queda decir que gracias a esa lactancia con dificultades he podido conocer un mundo desconocido para mí LA LACTANCIA MATERNA, y en el que alrededor de él se encuentra gente tan maravillosa como son las asesoras de lactancia de Alba Lactancia Materna.

GRACIAS A TODAS LAS QUE FORMÁIS PARTE DE MI LACTANCIA Y ACTUALMENTE PARTE DE MI VIDA

 

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Un comentario sobre ““Descubriendo la lactancia…” | Cuéntanos tu experiencia

  1. Anabel, que recuerdos al leerte!!! Las madres lactantes somos unas luchadoras. Gracias a ti por no rendirte y confiar en la vida. Tu hiciste el trabajo más dificil, buscar y buscar hasta encontrar tu camino. Me alegro de formar parte de él. Un abrazo.

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