"En el posparto lo que encontré fue una de las experiencias más duras de mi vida" – Entrevista a Samanta Villar

Agradecemos a Samanta Villar que nos haya concedido esta entrevista para LactApp:

Creo que una frase que he oído en todas las madres con las que he hablado es “a mí nadie me había avisado de que esto era así”. Yo misma afronté una maternidad deseada en la que me sentí sobrepasada durante los primeros meses. Hace pocos días, se publicó en Europa Press que Samanta Villar había hecho unas declaraciones que han sido muy polémicas en la esfera maternal. Samanta expresaba las dificultades con las que se había encontrado en su maternidad y la diferencia entre las expectativas que tenemos en el imaginario colectivo sobre tener un bebé (en su caso, dos) y la realidad que ha vivido.

Hemos querido hablar directamente con Samanta y explorar juntas este tema:

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Samanta, ¿crees que si hubieras hecho un programa de “21 días siendo madre”, te podrías haber hecho una idea de lo complejo que es ser madre?

Ser madre es mucho más complejo que una experiencia de “21 días” pero sí que creo que me habría servido para darme cuenta de lo que era el puerperio, eso sin duda. Y sí que habría visto algunas cosas que yo desconocía de la maternidad como el nivel de absorción o cómo la maternidad te puede llevar al límite físico y mental. Probablemente, sí que habría tenido una idea más acertada sobre todo del arranque de la maternidad pero, desde luego, con 21 días no hubiera sido suficiente para entender todo lo que conlleva.

 

¿Por qué quieres “avisar” de que la maternidad no es de color de rosa?

Yo quiero avisar de que la maternidad no es de color de rosa porque a mí, y me consta que a muchas otras mujeres, solamente nos había llegado el relato este de “ser madre es lo mejor que te va a pasar en la vida”. Es cierto que yo estoy en el primer año de crianza y es el año más duro, y quizá mi visión de la realidad aún es parcial. Pero yo habría agradecido que alguien me dijera: “mira, te puedes pasar tres años sin dormir perfectamente, es bastante común”. Yo lo desconocía, por ejemplo. Y desde mi punto de vista, es un poco incompatible que sea lo más maravilloso del mundo y estés tres años sin dormir. Como periodista que soy, no puedo evitar que cuando detecto un desencaje entre el relato de la realidad y la realidad misma, describir yo esa realidad para que los que vengan detrás no estén tan engañados como lo estuve yo.

 

¿Qué expectativas tenías durante el posparto y qué es lo que realmente encontraste?

En el posparto lo que encontré fue una de las experiencias más duras de mi vida, por no decir la más dura después del fallecimiento de seres queridos. Para mí fue un shock. De la noche a la mañana, nada de lo que a mí me gustaba hacer lo podía hacer, nada absolutamente. Ni siquiera podía responder un whatsapp con calma, no podía ducharme en condiciones, ni comer, no podía hacer nada de nada… A mí me sorprende que se haga un curso de preparación al parto y nadie nos haga el curso de preparación al posparto, ¡no lo comprendo!

 

¿Te has sentido sola durante el posparto?

No estuve sola, estuve acompañada. Pero sí me sentí muy perdida. Porque es verdad que muchas mujeres que han tenido hijos, yo creo que las experiencias muy iniciales las han olvidado o recuerdan cosas muy esquemáticas. Y cuando estás ahí dentro, se te hace una montaña y hay un momento en que dices: “¿Pero dónde me he metido? ¡Con lo bien que estaba yo! ¡Qué necesidad tenía yo de meterme aquí!” (risas) Por suerte, me dicen que con el tiempo va a mejor. Es verdad que en mi experiencia con los meses ha ido mejorando y me dicen que con los años en algunos casos mejora y en otro empeora, así que no sé qué pensar (risas).

 

¿Qué crees que necesitamos las madres durante los primeros meses de maternidad?

Yo creo que las madres durante los primeros meses de maternidad lo que necesitaríamos sería una comadrona, un psicólogo, una asistenta doméstica y apoyo económico, por supuesto, pero sobre todo acompañamiento. Y que no nos juzguen porque yo creo que la mujer, ¡y el hombre!, porque también en este caso las parejas sufren, necesitan compartir, creo. Es muy personal, porque habrá gente que no quiera compartir, pero habrá mucha gente que sí necesita hablar de esto y sentir que no es la única persona que ha pasado por ahí. Y que la gente le diga: “no te agobies, que esto se acaba”.

 

¿Se te ocurre en qué manera podríamos prepararnos para ser madres?

Pues sinceramente yo creo que deberíamos hablar con mucha más naturalidad y con más libertad. Y sin miedo a que nos juzguen. Porque ocurre que cuando una mujer dice “Oye, esto es un infierno”. Entonces son las otras las que dicen “Ay, pues sí, yo también lo pasé fatal”. Pero que arranque la primera, cuesta bastante por el estigma de la “mala madre” y lo que te llegan a decir, como a mí últimamente: “¡Pobres hijos! Ella va diciendo por ahí que no le gusta ser madre”. Les parece incompatible que tú te puedas quejar de la maternidad y amar al mismo tiempo a tus hijos, desde mi punto de vista es incomprensible que no lo entiendan. Sinceramente, creo que nos debemos dejar de tabúes y de discursos únicos y empezar a compartir las cosas tal cual las sentimos. Que no pasa nada porque estés agobiada, hundida, defraudada… Todo eso es lógico, no pasa nada. Yo creo que cuando te dices a ti misma “no pasa nada” es cuando te empiezas a relajar y dejas de sentirte culpable.

 

La visión de la maternidad está muy polarizada y es un tema muy sensible para casi todas las madres, y te has expuesto a las opiniones sobre infertilidad, donación de óvulos, maternidad gemelar,… ¿esperabas las reacciones que ha habido al respecto?

Las críticas las esperaba porque yo era muy consciente de que estaba bombardeando uno de los temas tabú más profundos, que es el de la maternidad. Y yo llego y digo “pues mire, todo esto que dicen de que esto es tan maravilloso, a mi no me lo parece!”.

Lógicamente, cualquier rotura de la normatividad social siempre genera una reacción en contra. Esto era muy lógico. Lo que ya no me esperaba tanto son los apoyos que he ido recibiendo en las redes sociales y las mujeres que van saliendo diciendo “por fin alguien se atreve a decir esto en voz alta”. Realmente era muy necesario que alguien saliera empezando a hacer unos discursos alternativos sobre la vivencia de la maternidad.

 

Ser madre es duro y lo decimos muchas veces pero aún así, cuando alguien lo expresa, como es tu caso, se remueven muchos sentimientos. ¿Llegaremos algún día a hablar las mujeres de este tema sin acribillarnos? ¿Llegaremos un día a no juzgarnos?

Las mujeres tenemos un problema: somos las que tradicionalmente educamos. No solo educamos a los hijos, sino que educamos moralmente a las nuevas generaciones y somos las que marcamos la normatividad de lo correcto y de lo no correcto.

Si te fijas, los tíos opinan mucho menos sobre lo que está bien o está mal, o es correcto o incorrecto. Somos las mujeres las que básicamente hacemos esto. Esto a muchas mujeres, además, les da una identidad, les hace sentir importantes, y entonces se rebelan contra aquellas personas, y sobre todo mujeres, que son congéneres, que pasan de estas normas. Creo que tiene un componente psicológico también, y piensan “yo estoy siguiendo las normas y mi esfuerzo me ha costado, ¡tú no puedes ir a la tuya porque sí!”

Yo siempre he ignorado esto porque, por suerte, a mí me han educado en la libertad, en la falta total de tabúes y casi en la falta de pudor. Cosa que también me da mucha más libertad. Entonces, no, yo dudo mucho que llegue el día en que no nos acribillemos, porque la mayoría de la gente se siente muy cómoda en seguir las pautas establecidas por la sociedad. También lo entiendo porque eso es mucho más tranquilo y sosegado, yo lo comprendo. Lo único que digo es que yo no voy a permitir que esta gente me frene ni me coarte, porque somos nosotros, los que rompemos las normas, los que permitimos que la sociedad evolucione. Si no, no habría ley del divorcio, ni ley del aborto, ni muchas otras cosas.

 

Si amamantar a un hijo puede ser difícil, amamantar a dos a la vez puede ser de órdago. ¿Cómo ha sido tu experiencia?

Pues yo tuve suerte pero también yo no me corté un pelo a la hora de utilizar pezoneras, por ejemplo. Estuve unas cuantas semanas utilizando pezoneras hasta que los nenes tuvieron la boquita más grande, porque ellos nacieron con peso muy bajo y la boca era muy pequeña y eso les dificultaba agarrar bien la areola. Hasta que ellos no la empezaron a coger bien, yo utilicé pezoneras, utilicé sacaleches y utilicé todo lo que estaba a mi alcance. Además, ellos también tenían suplemento con biberón, y yo en ningún momento me conflictué porque tomasen biberón. Yo intenté darles el pecho todo el tiempo que pude. La verdad es que hubo un momento, bastante pronto, en que lo tuve que dejar porque yo nunca pude llegar a dar solamente pecho. Ellos siempre comían del biberón y hubo un momento en que a ellos les era más cómodo el biberón, y a mí eso me dio un poco más de respiro.

Pero bueno, hay técnicas de estas como el balón de rubgy con las que puedes poner a mamar a los dos al mismo tiempo. Y, sinceramente, al cabo de las primeras tres semanas de puerperio (21 días) en las que yo estuve muy agobiada, el día 21 decidí que no, que tenía que adaptarme y cambiar de chip porque sino iba a ser muy infeliz, y no podía ser. Y entonces decidí que como tardaban mucho en tomar la toma, que podía ser entre 45 minutos y casi una hora, pues mientras los tenía a los dos en el pecho con el cojín de lactancia, me ponía delante el iPad y me ponía un capitulito de House of cards (risas). Me sentía dueña de mi vida y no solamente como una teta viviente. Y la verdad es que me sentó súper bien. Me quedaba un ratito con ellos y estábamos los tres tranquilos, ellos mamando y yo la mar de relajada viendo el capítulo.

 

Y ya que estamos… háblanos un poco de tu libro “Madre hay más que una”

“Madre hay más que una” explica mi experiencia con los tratamientos de reproducción asistida, y con el embarazo y llega hasta el parto y posparto. Y, además, hacemos un recorrido por otras maternidades muy desconocidas, nuevas maneras de concebir, engendrar y criar a hijos que puede acompañar a mucha gente que se siente sola en las maneras de hacer diferentes de la maternidad. Como periodista, me parecía que era importante explicar esas otras maternidades y esas otras maneras de vivir la maternidad.

 


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7 Respuestas

  1. Cómo es que no tenía tiempo para escribir un whatsapp pero sí para escribir un libro?

  2. Nerea dice:

    Me hace gracia que diga que no tenia tiempo para nada de lo que le gusta hacer pero si haya tenido tiempo de ver series y escribir un libro. Ahora tampoco tiene tiempo pero hace entrevistas y promociona su libro.

  3. Isabel Cadiz dice:

    Bueno ,depende de la vida que se lleve ,afectara mas o menos. …Es verdad que hay mujeres ,que ese era su sueño ..su único sueñi desde que eran niñas ( el mismo que el de su tartarabuela ) En cambia hay otras ,que tenias cosas que les encantaba ,a las que ahora tienen que renunciar…Eso a quien puede gustarle ? Ser madre es fantástico..,pero no lo único en la vida.,y hay personas mas libres que otras y a las que les costara mas !

  4. Cristina dice:

    Gracias x esta entrevista para tener la opinión de la otra cara.

  5. Patricia dice:

    El libro lo esbozó durante el embarazo, de todas formas es normal que no tenga tiempo para escribir un whatsapp si está tan liada con el libro, los bebes, etc… te parece mal??? se llama priorizar el tiempo.

  6. Monica dice:

    Como os gusta rajar, ella cuenta su experiencia como la ha llevado, parece que es tabú decir que la maternidad no es lo más. Aquí o piensas como la mayoría o eres propensa a críticas de buenas madres, por que algunas se piensan que las únicas que han parido han sido ellas.
    En mi caso yo también he tenido mellizos y no es lo mismo tener un niño que dos a la vez, y en parte me identifico un poco con Samanta. Que no Quita que se quieran con locura a los hijos, pero que no es nada fácil llevar a dos bebes a la vez. Y es verdad que no se tiene tiempo para nada, así que más mérito tiene que haya podido escribir un libro sobre ese tema.

  7. ASUNCIÓN dice:

    Me parece mentira que fácil es hablar mal de los demás, en esta sociedad o pensamos como la mayoría o somos susceptibles a críticas. No todos pasamos por las mismas circunstancias, además no es lo mismo tener un bebe que dos, si ya para una madre le absorbe todo su tiempo un recién nacido imaginaros dos a la vez, lo que tiene mérito es que haya podido escribir un libro por que francamente hay poco o escaso tiempo. Me parece fantástico el libro que has escrito, estamos en un país democrático y todos tenemos derecho a decir lo que quiera.

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