¿Es posible tener una mastitis con una lactancia establecida?

¿Es posible tener una mastitis con una lactancia establecida?

 

Cuando hace 17 años fui madre y empecé a ir a grupo de apoyo un hecho que me sorprendió mucho era que la mastitis era llamada la enfermedad de las veteranas. Se hacía alusión al término veteranas para hablar de madres con bebés de partir de 3 meses las que nunca habían tenido grandes dificultades con la lactancia y que a esa edad y sin previo aviso sufrían una mastitis.

Decíamos entonces que estas mastitis se producían por la confianza de las madres: el bebé dormía un día más de la cuenta, o ellas dejan al bebé para volver al trabajo y no se extraían leche, o empezaban con lactancia mixta…

Y ahora, nos sorprende que la mastitis aparezca en madres veteranas que tienen la lactancia bien establecida y llevan meses o años dando el pecho.

¿Entonces?

La realidad es que la mastitis puede aparecer en cualquier momento de la lactancia, ya sea al inicio como al final. No hay una única época o una franja temporal en la que podamos situar la aparición de una mastitis. La evidencia científica dice que las mastitis se producen más frecuentemente durante la segunda y tercera semana de lactancia, y es que la triste realidad es que muchas madres dejan la lactancia a causa de la falta de ayuda, por el dolor o por tener que incorporarse al trabajo remunerado,  lo que no permite tener datos de que afectación causa la mastitis en madres que dan más pecho durante más meses o años.

La mastitis es una inflamación y posterior infección de un cuadrante de la glándula mamaria que puede acontecer por un mal vaciamiento/drenaje de la glándula o por situaciones que nos pueden sorprender como por ejemplo: ir al dentista y tener que tomar un antibiótico o padecer una gastroenteritis que pueden modificar la flora intestinal y propiciar por ende la proliferación de ciertas bacterias en la glándula. La incidencia de mastitis varía del 3 al 33% según la literatura científica, y puede afectar a un solo pecho o a ambos.  Y según si la madre ha recibido o no el tratamiento antibiótico adecuado, en caso que aparezca fiebre y esta no remita, pueden producirse nuevas recaídas.

Ante cualquier mastitis: dolor articular, la aparición de una mancha roja en el pecho y dolor al amamantar… la pauta de actuación es la misma ya que la mayoría de mastitis se pueden solucionar sin la necesidad de tratamiento antibiótico.

En el momento de aparecer las primeras señales de que la mastitis es incipiente hay que tomar las riendas de la situación:

  • Fomentar el vaciamiento/drenaje de la glándula de manera frecuente
  • Aplicar frío en la zona adecuada
  • Y descansar como si de una gripe se  tratara.

Con estas medidas eliminamos y frenemos la progresión de la mastitis. Y solo en el caso que aparezca fiebre (38 ºC o más)  y que no desaparezca en 12-24h hay que acudir al médico para que recete el antibiótico adecuado.

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Un comentario sobre “¿Es posible tener una mastitis con una lactancia establecida?

  1. Me ha sorprendido lo que comentáis de aplicar frío porque yo creía que era al revés! De hecho una vez que tuve obstrucción me dijeron antiinflamatorio y calor en el pecho y vaciar y me fué muy bien!

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