¿Es malo dormir con la teta?

Podemos escoger dos caminos, el corto o el largo.

El corto es éste: no, no es malo dormir con la teta.

¿Que cómo puedo estar tan segura? Bueno, siempre intento basarme en la evidencia y recomendaciones de organizaciones rigurosas como la OMS, y ninguna de éstas ha publicado nunca ningún artículo sobre la maldad de la teta y las noches, por lo tanto, si no hay ningún estudio que demuestre que dormir con la teta es malo, puedo decir con total tranquilidad que no lo es.

El camino largo es leer este post, donde intentaré explicaros mi opinión al respecto:

Para empezar, ¿qué significa “es malo”? ¿Y bueno?

Es tan subjetivo, que entrar en la bondad y maldad de las cosas es de seres superiores y yo no soy un ser de esos, con lo cual, esto de lo que es mejor o peor, y más en ámbitos de maternidad y crianza, pienso que está sobrevalorado.

Mi pregunta es: ¿Cómo te sientes tú cuando tu bebé duerme mamando de tu pecho?

Es muy muy muy común que en los grupos de lactancia, crianza, foros y grupos virtuales, las madres hablemos de las noches y nos preocupemos por el hecho de la teta y la asociación para dormir.

“¿Y cuándo va a dejar de dormir con la teta?”, “No se sabe dormir de otro modo, ¿¡qué hago!?”

Parece básico que tu bebé de pocos días o semanas se duerma por la noche con el pezón en la boca, porque le alimenta, porque le calma, porque te calma y hace que desprendas amor y te induzca al sueño. Pero los meses van pasando y aunque nos sintamos así, la presión está por todos los lados con la pregunta:

“¿Y ya duerme toda la noche? ¿Ya duerme solito/a?

Estas preguntas nos las tomamos como si fueran afirmaciones todopoderosas:

“Ya debería dormir toda la noche”, “Ya debería dormir solo”.

Para empezar por el principio, debemos partir del hecho que el sueño es un proceso evolutivo y dependerá en gran parte de la maduración de tu bebé y, por lo tanto, tu bebé tiene mínimo hasta los 3 años para enlazar microdespertares, y no será hasta los 6 años que consiga tener el sueño de un adulto. Teniendo en cuenta esta premisa, vamos a por otra.

Nuestro bebé, igual que nosotros, tendrá sus elementos inductores del sueño, y aquí es donde entra el pecho. La lactancia materna y el pecho de la madre, al cabo de los meses, aunque nuestro bebé haya crecido, es muy importante durante la noche porque igual que en los inicios, proporciona calma a nuestro bebé y un no-desvelo a la madre si colechamos.

Si a tí no te molesta, NO ES MALO.

No hay nada como acurrucarse con nuestro bebé cuando nos apetece hacerlo.

Si te molesta, si no estás a gusto y te sientes incómoda o demasiado cansada, no pasa nada, simplemente adáptalo o cámbialo.

Ten en cuenta que el hecho de la asociación teta-sueño no es malo en sí mismo. Si no es la teta, serán brazos, sino será el contacto y sino tienes mil herramientas para usar como asociación y ninguna de ellas será mala, es cuestión de saber encontrar el equilibrio entre las necesidades de tu bebé y las tuya propias para sentiros a gusto con la situación.

Si los dos estáis felices, la presión desaparece al acto, pues en algún momento tu bebé dejará de ser un bebé y no solo no se dormirá con la teta y dormirá toda la noche, sino que seguramente no querrá que le abraces y le hagas la cuchara porque necesitará su propio espacio.

Así que si sois felices en la cama juntitos (léase consejos de seguridad para el colecho) y te gusta darle la teta para dormir, disfruta de vuestro momento, porque en realidad dura muy poco.

Dulces sueños y tetas noches 😉


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1 respuesta

  1. Maria dice:

    Buen artículo. Mi niño tiene dos años y todavía toma teta para dormir y despierta en la noche para mamar. La presión de los demás es fuerte pero a mí no me molesta darle pecho y lo seguiré haciendo hasta que el lo deje solo.

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