Yo le digo: “disfruta de la teta mientras puedas”

Hoy compartimos un relato que hemos transcrito a partir de unos mensajes de voz de Charo, una madre muy especial que ha querido compartir su experiencia con todas nosotras. Hemos podido hablar con ella y nos dice que su rehabilitación va viento en popa y que siente que ya “casi” estan como antes, y también se emociona al darse cuenta de todo por lo que han pasado.

No escondemos que nos hemos emocionado transcribiéndolo, no solamente por la historia en sí sino también por la fuerza de esta mamá, su seguridad, el amor por su hijo y por las maravillosas reacciones del pequeño.

¡Gracias Charo!

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Os cuento mi historia. Es difícil porque tengo que reposar acostada y tengo compañera de habitación, así que es difícil hablar. Ahí va:

Tenía una operación programada para quitar un meningioma de la cabeza. Mi angustia más grande, en vez de ser eso, era el destete de mi nene que tiene casi 4 años y me daba pena que se terminara así. No quisimos adelantarlo y hasta las 6 de la mañana del mismo día antes de ingresar en el hospital, estuvo tomando la teta.

Cuando salí de la operación, no lo pude ver. Me traje el sacaleches por si acaso sufría una inflamación en el pecho, no quería tener una mastitis. Pero no tuve que usarlo. A él lo pude ver 5 o 6 días después. El primer día, cuando le pregunté si quería teta me dijo “no gracias, mami, no hace falta” porque me vio que tenía muchos cables, el suero…

Al día siguiente me habían quitado las vías, y pasé a tomar la medicación vía oral. Y le volví a preguntar “¿Quieres tomar la teta?” y me dijo “ahora sí, mamá, gracias”. Y tomó de los dos pechos, muy contento.

Después de esa operación, volví a casa a los 10 días. Debía hacer reposo, pero tenía la ventaja de que le podía dar el pecho acostada. Como él es grande, él buscaba la posición. Y con la medicación no había problema porque busqué en www.e-lactancia.org y todos los medicamentos eran compatibles. Había algún medicamento que en vez de ser “riesgo muy bajo” era solamente “riesgo bajo”, así que adapté los horarios en los que sabía que no iba a tomar teta, para tomarme el medicamento y compatibilizarlo con la lactancia.

Cuando vine a quitarme los puntos de la cabeza, al día siguiente se me complicó todo porque hubo acumulación de líquido cefalorraquídeo, ya que quedó una brecha cuando me sacaron el meningioma. Estaba yo con mi hijo a las 6 de la mañana tomando teta y me di cuenta de que perdía líquido. Llamé a mis padres, me vine para el hospital y mi hermana se quedó con el nene. Entonces, me tuvieron que volver a ingresar de urgencias.

Y allí sí la separación fue más dura porque no estábamos preparados, no lo habíamos hablado. Pero, sin embargo, para él fue como natural, pensaba: “Mamá está en el hospital, no pasa nada, se va a curar”.

Nunca hablamos de enfermedad, yo iba al hospital para curarme, para estar bien.

Justo pillé la semana del puente largo de diciembre y entonces todo se complicó. Estaba con el tratamiento hasta que decidieron operarme otra vez. Mientras estuve con el tratamiento no lo pude ver. Estuve 7 días sin verlo porque no podía, tenía un drenaje en la espalda y no me podía mover. Cuando por fin vino él, pinzamos el drenaje.

Me empezó a salir leche en cuánto lo vi. Tomó leche y cuando terminó me dijo “ya terminé de tomar teta, mamá” se bajó de la cama y se fueron a casa.

Se fue cantando, muy contento.

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Al otro día ingresé en quirófano de nuevo para que me volvieran a operar y taparan la brecha que me había quedado por la que se escapaba el líquido. Me abrieron la cabeza otra vez y cerraron esa parte. La operación fue dura pero al segundo día ya tenía a mi nene disfrutándome y tomando teta.

En ningún momento tuve inflamación, molestias o dolor en los pechos, por suerte, y en ningún momento me faltó leche, ¡salía a chorro! Así que todo el miedo que tenía al respecto, se desvaneció. La lactancia está establecida y va a seguir.

Como no puedo coger nada de peso –obviamente, estoy en reposo total–, lo acuesto en la cama del hospital. Lo acuesto, estamos juntos y él toma teta. A veces me pregunta si falta mucho para que se vayan y yo le digo “disfruta de la teta mientras puedas”. Él toma el rato que desea y luego ya nos dice que se quiere ir a casa.

Todavía no sé cuándo me voy a ir del hospital, pero por lo menos sé que él me puede visitar y podemos seguir y eso me da paz. Y te digo que todo es gracias a la información, a las historias que publicáis, a la página de e-lactancia, a todo el empoderamiento…

Tantos mitos y tantas cosas que cada día os preocupáis de tirar abajo y decirle a la gente que sí se puede.

Yo misma, por supuesto, que me siento súper satisfecha por haber logrado y poder seguir dándole la teta porque no estaba preparada para hacer un destete abrupto y menos por una razón de salud, algo impuesto. No era lo que deseaba. A veces no se puede conseguir, pero por suerte lo estamos consiguiendo.

Cuando el primer día le pregunté si quería teta y él respondió “no hace falta”, me sentí bien porque poder ofrecerle y que él me dijera que no, me dio paz. Entendí que él había hecho su proceso. Al día siguiente, cuando ya quiso, ya con sus tres años me explicó que me había visto tan mal que entendió que no podía tomar ese día, que era mejor esperar. Al día siguiente, al verme sin vías, me vió más fuerte y se animó a pedir.

Por supuesto, yo no he pedido permiso a nadie para dar el pecho a mi hijo. Solamente informé a los doctores de que soy madre lactante para que intentaran revisar los medicamentos y que, en la medida de lo posible, fueran compatibles. Pero nunca pregunté si podía dar el pecho porque entiendo que no forma parte de las cosas que les tengo que contar a ellos, ya que ellos son neurocirujanos.

La lactancia es cosa de madre e hijo, y de nadie más.

 

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2 Respuestas

  1. Diana dice:

    Mucho ánimo en esa recuperación!! Espero que pronto puedas volver a casa. Cuando mi hijo pequeño tenía 2 años me descubrieron un meningioma en la cabeza. Fue muy duro todo el proceso pero aquí estamos, ahora tiene 4años y seguimos lactando. Cómo te entiendo esa gran preocupación, para mi era durísimo pensar en un destete brusco, no estábamos preparados . Muchos besos valiente!!

  2. Nuria dice:

    Enhorabuena valiente! Eres una persona maravillosa, gracias por compartir tu historia con todas nosotras, con ella vas a ayudar a otras familias que se encuentren en situaciones similares. Millones de gracias y te deseo toda la suerte del mundo en tu recuperación. Espero que pronto te recuperes puedas volver a casa.

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