Bienvenida/o al maravilloso mundo de las cacas

Bienvenida/o al maravilloso mundo de las cacas

 

 

Lo sé, suena escatológico, pero desde que te conviertes en madre/padre, empieza a ser un tema recurrente sobre el que hablar.

Y es que hay todo un mundo que descubrir en torno a las cacas de nuestrxs hijxs.

Primeros días de vida (48h): Meconio.

Pegajosa, color petróleo y muy difícil de limpiar. Estas cacas corresponden a lo último que el bebé ingirió antes de nacer (líquido amniótico y demás sustancias presentes). Cuidado si se alargan en el tiempo, máximo 48 horas, en caso contrario, consultar con el pediatra.

Del segundo al quinto día de vida: Del negro al verde bosque y subiendo.

El meconio desaparece totalmente y la tonalidad va variando hacia el verde bosque o verde oliva.

Muy importante: UN BEBÉ QUE ESTÁ COMIENDO TIENE QUE HACER CACA. Durante el primer mes, mes y medio, las cacas son determinantes, y significa que está entrando alimento. Que haga pis no es suficiente.

Consideraremos que nuestro bebé se ha hecho caca, cuando la deposición sea algo más que el contenido de una cucharada sopera.

El número de cacas irá aumentando, dos el segundo día y tres o más a partir del tercer día. Valorar el tamaño del asunto, es decir, si hace solo una vez al día pero le rebosa el pañal, cuenta como 3 (o 4).

Puede existir algún caso muy muy excepcional, en el que el bebé está comiendo pero no hace caca debido a un patrón muy diferente de movilidad intestinal. En este caso se comprueba que pese a la falta de deposiciones crece y coge peso.

A partir del quinto día de vida: De puré de lentejas a mostaza

Qué grafico (y qué rico) todo, ¿verdad? Pero es que es así 🙂

El número de cacas diarias seguirá siendo superior a 3 (o plasta grande equivalente).

De nuevo, si observamos algo extraño o que nos inquieta en sus cacas, mejor consultarlo con el pediatra.

A partir de la sexta semana de vida: Nos olvidamos de las cacas

En torno al mes, mes y medio de nuestro bebé, si le estamos dando lactancia materna exclusiva, las cacas dejan de ser relevantes, por lo que no tenemos que obsesionarnos.

Es habitual que estén varios días sin hacer caca (incluso varias semanas). Iremos comprobando su evolución a través del peso y si le notamos incómodo podemos probar a hacerle masajes suaves en la barriguita, ofrecerle el pecho más a menudo (mamar facilita el movimiento intestinal), portearle, darle un baño con agua tibia y si lo estimamos necesario, acudir al pediatra y/o, aunque no existe evidencia, podríamos considerar llevarle a un osteópata para que le valore.

(*Estos patrones son válidos para bebés alimentados exclusivamente con lactancia materna).

Lactancia artificial: Valorar estado del bebé

El sistema digestivo del bebé está preparado para alimentarse a base de leche materna, por lo que la leche de fórmula no genera un patrón de deposiciones, sino que dependerá de cómo la acepte el sistema digestivo del bebé. La leche artificial modifica las bacterias lácteas del intestino y su nivel de caseína es superior al de la leche materna, lo que modifica los movimientos intestinales del bebé.

En este caso, vemos claramente la cantidad que está comiendo, pero es importante valorar el estado de nuestro bebé. Si le cuesta hacer caca, está incómodo, o la consistencia de las cacas nos resulta extraña, consultar con el pediatra. Existen leches anti-estreñimiento, y productos naturales (mejor evitar suministrarles medicación tan pronto, salvo que sea estrictamente necesario), que puede recetarnos su pediatra si lo considerase oportuno.

¡CUIDADO!

Por favor, evitemos introducirles termómetros, ramitas de perejil y demás inventos de antaño para “ayudarles” a hacer caca. No funcionan (aunque nuestra vecina, prima, tía, nos diga que a ella le funcionó, probablemente fue casualidad), y podemos hacer daño a nuestro bebé, y que el supuesto remedio cause un mal mayor.

Olores y texturas

Los pañales de los bebés amamantados en exclusiva suelen oler a suero de leche, pan, queso, levadura, o algo ácido; pero no se trata de un olor desagradable.

La textura puede variar de tipo requesón a mucosa o pegajosa. Si es demasiado líquida o al contrario, demasiado consistente, mejor consultar con su pediatra.

Mocos, babas y sangre

Las cacas de nuestros hijos nos dan mucha información.

La salida de dientes la notaremos probablemente también al cambiarle el pañal, ya que la acidez y la mayor cantidad de babas suelen provocar irritación en el culete y hacen que cambie la textura de las cacas.

Cuando los mocos están presentes, pueden salir por todos lados: nariz, oídos, ojos y cacas. Es frecuente que las cacas sean más pegajosas y notemos la presencia de mucosidad.

Si cuando vamos a cambiar el pañal a nuestro bebé, comprobamos que hay sangre en la caca, nos asustaremos seguro. Esto puede indicar que tiene el intestino irritado, lo que se puede deber a un exceso de lactosa en las tomas, alergia a algo que come la madre, o lesiones rectales, por lo que consultaremos con el pediatra al respecto.

Si tenemos grietas o alguna herida en el pecho, podemos detectar sangre en la leche al extraernos o bien en la boca de nuestro bebé cuando mama, lo cual no supone ningún problema. Esto se reflejará en la caca oscureciéndola, llegando a ser negra según la cantidad de sangre que haya ingerido.

Alimentación complementaria

La emoción es máxima cuando nuestro bebé comienza con la alimentación complementaria, y de nuevo las cacas nos sorprenden con nuevos colores, texturas y sobre todo, olores…

Si das purés, la textura no variará demasiado, aunque sí podremos detectar algunos alimentos que ha comido, y es más probable que aparezca estreñimiento, por lo que iremos observando a nuestrx hijx y variando su dieta en función de cómo vaya reaccionando su sistema digestivo y sus preferencias.

Si haces Baby Led Weaning, ¡empieza el festival! Guisantes, lentejas, gajos de mandarina, semillas del pan, etc. Una variedad tan infinita de alimentos como la que ingiera nuestrx hijx.

Es habitual la preocupación de las familias porque esto pueda deberse a que el sistema digestivo de su bebé no esté preparado para aquellos alimentos que expulsa “enteros”. Sin embargo, el cuerpo es muy sabio, y simplemente elimina lo que no necesita.

No todo es completamente digerido por el bebé, algo que también ocurre al dar purés, pero que no es tan visible al estar triturado.

Pasen, disfruten e investiguen, ¡las cacas les delatan!

*Ninguna información prestada pretende ser un sustituto del consejo o tratamiento médico para condiciones médicas específicas.


Raquel Oviedo, “Mamá Hipogalactika”

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Soy Raquel, inconformista, soñadora y una versión mejorada de mi misma desde que me convertí en madre.

Mis problemas con la lactancia y un postparto complicado me llevaron a crear un blog y un perfil en redes sociales donde compartir mis vivencias y acompañar y sentirme acompañada por otras madres en el camino de la maternidad y la crianza.

Actualmente estoy en pleno proceso de formación para encauzar mi vida profesional hacia aquello que me apasiona: el acompañamiento a familias en temas como lactancia, porteo y sueño entre otros.

Pajarin (mi hijo) es mi gran maestro y el principal culpable de mi “gran revolución”. Una nueva forma de mirar el mundo, vivir la intensidad del hoy que no vuelve, bajar el ritmo, y ante todo, disfrutar.


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Un comentario sobre “Bienvenida/o al maravilloso mundo de las cacas

  1. Hola. Me gustaría saber que frecuencia de cacas se considera normal cuando se inicia la AC y se sigue dando pecho. Mi bebé de 9 meses suele tardar 7 días en hacer caca y cuando hace es de consistencia normal, no seca ni bolas. Gracias.

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